Personas con cáncer

¿Cómo se comporta el COVID-19 en personas con cáncer?


Hasta la fecha hay muy pocos datos sobre la infección por COVID-19 en pacientes con cáncer, aunque estos datos sí sugieren un mayor riesgo de complicaciones, sobre todo si han recibido tratamiento de quimioterapia o se han realizado cirugías oncológicas en el mes previo a contraer la infección. No obstante, los estudios han incluido un número pequeño de pacientes y la información clínica disponible es limitada como para extraer conclusiones definitivas.




¿Los distintos tipos de tratamientos oncológicos pueden dar lugar a una inmunosupresión?


Aunque cada esquema de tratamiento tiene un riesgo distinto de inmunosupresión, las quimioterapias, sobre todo cuando se usan en combinación, son las que se asocian con un mayor riesgo. Entre los tratamientos de diana, los inhibidores de ciclinas, utilizados en cáncer de mama avanzado, también se asocian con un riesgo significativo de inmunosupresión, aunque esta suele ser de menor duración que con la quimioterapia. Otros tratamientos orales pueden implicar un cierto grado de inmunosupresión, como es el caso del everolimus. En todos los casos, ha de hacerse una evaluación individualizada de riesgos y beneficios, ajustada a cada paciente.




¿Qué recomendaciones específicas para evitar el contagio del COVID-19?


Las recomendaciones de la población general: minimizar las salidas de casa, la exposición social, (recordamos que hay que cumplir con la necesidad de confinamiento derivada del estado de alerta nacional vigente en la actualidad, #QuedateEnCasa) y, cuando deba hacerse, higiene de manos frecuente, usar pañuelos desechables y tirarlos tras su uso, limpieza frecuente de superficies de contacto, evitar tocarse los ojos, nariz y boca o al toser/estornudar, cubrirse la boca y nariz con el codo flexionado, evitar compartir comida y utensilios de cocina sin una limpieza adecuada. Además, debe evitar el contacto con enfermos y el consumo de tabaco y alcohol. Respecto al uso de mascarillas, no se recomienda el uso de mascarillas en población sana, ya que su función es prevenir la transmisión del virus en aquellas personas enfermas (existe una recomendación específica de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica al respecto). Los profesionales sanitarios indicarán el uso en aquellas personas que lo consideren necesario. Por otro lado, su oncólogo valorará, en cada situación, la indicación de iniciar o continuar el tratamiento oncológico considerando el beneficio frente al riesgo asociado a la posibilidad de contagio por el SARS-CoV-2 y sus potenciales consecuencias.




¿Cómo está afectando la actual crisis del coronavirus al inicio y mantenimiento de los tratamientos para el cáncer?


Esta situación de pandemia hace que se seleccionen de manera muy cuidadosa los tratamientos que se administran, sopesando bien los riesgos y potenciales beneficios esperados de la administración del tratamiento oncológico. En algunos casos, es necesario iniciarlos o continuarlos, a pesar del riesgo de infección COVID-19. Sin embargo, en estos casos, su oncólogo intentará reducir al máximo el riesgo de inmunosupresión ajustando los esquemas de tratamiento o ayudándose con tratamiento de soporte, así como extremando las medidas de aislamiento social e higiene. En algunos casos, podrán modificarse las frecuencias de algunos tratamientos de soporte (zolendronato, denosumab...) y es posible que algunos tratamientos se suspendan temporalmente o cambien su agenda de hospital de día con el fin de minimizar riesgos.




Dentro de los tratamientos habituales, ¿hay algunos que se esté optando por demorar en la medida de lo posible por sus efectos inmunosupresores o un posible empeoramiento si se administraran y el paciente se infectara?


El oncólogo valorará cuidadosamente cada caso, teniendo en cuenta el beneficio potencial del tratamiento y los riesgos en la situación actual que nos encontramos. Con lo cual, si el riesgo de infección por SARS-CoV-2 y de eventos severos asociados a este contagio supera el beneficio del tratamiento en el momento actual, se valorará omitir dicho tratamiento o retrasarlo a cuando el riesgo de contagio sea menor. Por otro lado, en pacientes en los que la demora de unas semanas no suponga un riesgo, se retrasará el tratamiento para disminuir los riesgos del mismo. Además, si existe un contacto de riesgo con el SARS-CoV-2 no se pautarán tratamientos oncológicos hasta que pase el potencial tiempo de incubación.




En el caso del paciente tenga que acudir al hospital, ¿cómo se debe organizar su logística en cuanto a desplazamientos o estancias más o menos prolongadas? ¿Se están espaciando visitas para evitar riesgos?


Siempre que el paciente y la situación oncológica lo permitan, se valorará aumentar el intervalo entre las visitas y tratamientos, por supuesto priorizando la seguridad del paciente. En tratamientos orales, por ejemplo, desde las farmacias hospitalarias, se está dispensando mayor cantidad de medicación para así poder reducir las visitas al hospital pudiendo realizar controles clínicos telefónicos si se puede prescindir de la realización de analíticas.
En cuanto a los pacientes en revisión, sin tratamientos activos en el momento actual, se está intentando realizar telemedicina y revisiones telefónicas, para no cancelar sus citas. Sin embargo, es posible que deban retrasarse hasta el final de la pandemia si la situación lo requiere.




En caso de infección confirmada o sospecha, ¿existe algún tipo de contraindicación con los medicamentos oncológicos prescritos?


Dependerá del tipo de tratamiento con el que se encuentre el paciente. Es fundamental que los pacientes detallen los tratamientos que están recibiendo, ya que por un lado existen tratamientos que se asocian con un mayor riesgo de infección o complicaciones, y, por otro, hay tratamientos aparentemente inocuos, pero que presentan interacciones graves con los tratamientos frente al COVID. Sin embargo, esto no suele ser un problema ya que los tratamientos oncológicos pueden suspenderse y los fármacos frente al COVID-19 deben ser prioritarios. No obstante, existe suficiente información a disposición de los médicos para analizar las interacciones de los fármacos utilizados frente al coronavirus y los tratamientos concomitantes y/u oncológicos. En general, en caso de infección confirmada se discontinuará el tratamiento o no se iniciará en el caso de estar pendiente de hacerlo, hasta que la infección se superada.





Para las personas que padecen de esta enfermedad la Sociedad Española de Oncología Médica ha realizado unas guía con las preguntas más frecuente que los pacientes puedan tener en relación con el COVID19. Podéis encontrar el documento oficial aquí. En está página ponemos un resumen del documento oficial, Selecciona las preguntas para ver la respuesta que da la SEOM.

Fuentes

Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)